Vacaciones después del entrenamiento. A los 18 todos deben hacer el servicio militar. Las mujeres solo dos años, los hombres 3. Después de eso, se van de viaje, a digerir.
A digerirse a la vida, porque Israel es militarmente activo y no tiene horizonte de terminarse. Porque si a los 18 ya tienes que armarte, y meterte a a ?hacer limpieza? a hacer ?una operación?, y avisarle a tus padres cuando sales y vuelves. Si vuelves.
Andan de a grupos, se buscan, se juntan, se hablan en su idioma. Son del tipo de los que no saludan cuando te los cruzas, aunque te desvistan con la mirada. Pero cuando ya te haces amigos, no paran de saludarte.
Son cosmopolitas, y hacen ocupación. En cualquier lugar de India, abres el menú y tienes una sección para ellos.
Los rabinos los están buscando. Están en los lugares donde van a digerir. Se acercan, les hablan, son amables. De su bolso van sacando libritos esperanzadores y los entregan. Cuando te enteras que muchos no aguantan y se suicidan, no mientras lo hacen, sino después de que salieron, porque deben digerirse una vida antes de hacerla.
Y ves que se cuidan, que se agrupan que se arman entre ellos, se hacen cariño y de ahí que los rabinos les sientan bien, los rabinos que los están buscando, listos para cualquier conversación, a cualquier hora y de mostrarles que la vida puede ser mejor.
Y ahí estaba ese rabino, con su mujer y sus dos adorables hijos, paseando por Hampi, con la sonrisa a flor, con la mirada certera, con la generosidad en los labios para hablar de todo. El sol cayendo de sus patillas enruladas. El que salió de esa guerra para abrirle el camino a otros. Y te lo muestra y se lo vive. Pensaba que los hindúes vivían en presente, ahora creo que los israelitas. Son nómadas, nómadas en general, no tienen otra salida, de hacer ocupación permanente, de ellos y con ellos mismos.

