Estuve trabajando para dos encuentros de empresarios. Y quedé sorprendida del valor que las personas pueden llegar a tener por sus pares.
La autoridad que se otorga y los códigos sociales. El valor lo vez en el trato, los pases y los regalos. En las distancias físicas en las conversaciones, la forma de caminar y tantos otros detalles que no cabe en este post (la forma de caminar, el como te vistes, los objetos que usas, etc etc etc). Me apareció Piere Bourdieu en todo momento, y los distintos tipos de capital, que resumí de manera muy básica hace un tiempo atrás.
Pero lo que más sorprende, es la relación de las empresas auspiciadoras y los regalos, lo que significan los regalos. De alguna manera Bourdieu interpreta que la práctica del regalo establece una relación de “deuda” a quien lo recibe. Los stands de los auspiciadores llenaban el hall y cada uno tenía un mejor regalo para los asistentes, además de los que ya habían enviado a las piezas del hotel. Todos sofisticados y cada vez más específicos, claro, para no toparse.
Pero la relación de duda que podría establecer Bourdieu aquí no corre, porque los asistentes esperan que sea así, es inverso. A ellos les deben regalar, porque su capital social, simbólico y económico es tan alto, que es un acto de agradecimiento por su presencia en estos encuentros.
El que recibe, no está en deuda, el que está en deuda permanente es quien da el regalo. Y es una deuda infinita que no tiene horizonte de acabarse. Si no das regalos, no estás declarando el aprecio y estima que tienes a la persona que lo va a recibir.
No existe este espacio sin que hayan elementos concretos de aprecio, que se puedan llevar los asistentes y que les recuerden el valor que tiene para esas personas.
El lenguaje también es una forma de construir capital. Las palabras adecuadas, el uso de ellas y guiar la interpretación de quien escuche es una forma de que los otros otorguen autoridad. La capacidad y habilidad de manejar el lenguaje debería ser otro capital. Pero bueno, esa conversación será para otro post.



Saludos y un gusto conocerte
Interesante análisis...los distintos tipos de capital. El valor en sí es una expresión absolutamente relativa y dependiente de un sinnúmero de circunstancias, de elementos, de antecedentes...el valor es siempre el trasunto de nuestra apreciación SUBJETIVA.
Aprovecho de dejarte un cariñoso saludo, tienes un espacio muy interesante, llevo dos años en el blog y creo que es la primera vez que te leo.
Estamos en contacto, hay fotos bien simpáticas del encuentro blogger en mi Flickr, echa un vistazo:)
Eduardo